EN LA ERA DE BALAGUER; Proceridad burocrática

POR UBI RIVAS -ARTÍCULO INVITADO-.

El discurrir del tiempo que todo lo diafaniza, idéntico al curso del agua que todo lo aclara, quienes enfrentamos siempre al presidente Joaquín Balaguer, como el suscrito, empezamos a ponderar no solo el anverso de la represión y los crímenes que se produjeron en los trágicos 12 años (1966-1978), adobadas con deportaciones, presos políticos, políticos presos y fiscales militares que pronunciaban sentencias contra civiles opositores, sobre todo, cándidos comunistas,

Porque resulta que el presidente Balaguer ciertamente permitió la corrupción, pero en lo personal no fue corrupto ni le interesaron los bienes materiales, que derivó por el ejercicio del poder y la cultura.

Fue un gran corruptor para dosificar la ración del boa como estrategia de permanecer en el poder, pero he de insistir, en lo personal no fue corrupto.

El reverso de la Era Balaguer refleja con referencias laudables la súper estructura de obras de interés social, presas, canales de riego, carreteras y caminos vecinales, tierras en el programa defectuoso de la llamada Reforma Agraria, pero reparto de tierras al fin, y el completivo de ese reverso está definido en la proceridad burocrática, hoy en ascuas, que merece y debe ponderarse con el intento, aunque fuese vano, de que retorne..

En una ocasión memorable el presidente Balaguer se refirió a que la corrupción se detenía en la puerta de su despacho, y en efecto, fueron muy contados los que aún se señalan como prevaricadores y surgientes opulentos de aquellos 22 años mantuvieron el hegemonismo trujillista, que aún domina un amplio segmento del poder político y económico dominicano.

Figuras proceras de la burocracia en la Era Balaguer, como no se registra desde entonces, fueron José Antonio Alvarez, Porfirio Brito y Manuel de Jesús Viñas Cáceres (Meme) en el Consejo Estatal del Azúcar. Meme Viñas, Federico Cruz Domínguez, Carlos Aquino González, Manuel Amézquita, Domingo Marte de la Cruz, Pedro Bretón y Santiago Cruz López en Agricultura. Julio Sauri González y Marcos Subero Sajiun en CDE.

Jorge Martínez Lavandier, Francisco Cabral Remigio y Teófilo Quico Tabar en Aduanas; Raúl Barrientos, Arístides Rodríguez Derrién y Angel María Pichardo Ricardo en el INDRHI; Luis Bonnet y Frank Piñeyro en la CAASD. Manuel Ramón Ruiz Tejada y Néstor Contín Aybar presidiendo la Suprema Corte de Justicia. Julio César Castaños Espaillat, Jacqueline Malagón Luna y José Andrés Aybar Sánchez en Educación.

Ricardo Ricourt Rodríguez en INESPRE; Juan Aristides Taveras Guzmán y Eduardo Latorre en la Cancillería; Julio Sauri González en la entonces CDE, que cuando falleció, luego de manejar miles de millones de RD$, vivía en una casita alquilada; Gilberto Villanueva en el IAD., Diógenes Fernández y Mario Read Vittini en el Banco Central.

Adriano Uribe Silva y Atilio Guzmán presidiendo el Senado; Juan Demóstenes Cotes Morales como Procurador General de la República y su famosa Villa Africa, Jaime Guerrero Avila y Eduardo Estrella Virella en Obras Públicas. César Herrera Cabral y Rafael Vidal Martínez directores de Prensa de la Presidencia.

Rosita Fadul de Villamán gobernadora y diputada de Santiago. Alfredo Balcácer Vega y José Frank Cuello Nouel en la fiscalía del DN; Alfonso Lockward y Eudoros Sánchez y Sánchez en Planificación del Poder Ejecutivo y Jottin Cury en la Consultoría Jurídica de la Presidencia; Rafael Tomás Hernández Ramos y Rafael Vitelio Bisonó Genao (Tato), en la OISOE, hoy piedra de escándalo en el gobierno del presidente Danilo Medina.

También José Cimadevilla Valdez, Rafael David Castillo en CORDE; Rafael Jorge Betz y Pedro Bretón; José Andrés Aybar Castellanos, el hombre que clasificó al presidente Balaguer “San Joaquín Balaguer”.y Rafael David Castillo.

Concerniente a los generales de los 22 años de la Era Balaguer, todos terminaron como potentados con las excepciones de Joaquín Abrahaán Méndez Lara y Anselmo Pilarte Porque los militares y los presidentes de la Junta Central Electoral complacientes, fueron los auténticos garantes de la permanencia inconclusa del presidente Balaguer en el poder.

Las fortunas de esos próceres de la burocracia es la reputación que repercute y se perpetúa en la conciencia nacional de sus paisanos.
Hombres para los cargos y no cargos para los hombres. Conciencia de servir y no de servirse, porque quien no vive para servir no sirve para vivir, sentenció el presidente Juan Bosch principio que con su acrisolada honestidad, ha caído en el vacío de la inercia de quienes se formaron bajo el palio umbrío de su accionar referencial, con sus excepciones, para que la regla se confirme.

Esos próceres de la burocracia nacional y figuras excelsas de la honestidad, transitaron su periplo en la administración pública con la consigna del servicio y desdeñaron las tentaciones purulentas de la corrupción y el dinero que es el estiércol del Diablo y pervivir en la memoria nacional.

Hoy, las fortunas que pudieron acumular dos corruptos de la Era Balaguer vinculados a la compra de muñecas, bicicletas y fundas navideñas, y el affaire de la Hidro Québec Sofati, son superadas con creces por solo dos acusados de inconductas en los gobiernos prevaricadores de los presidentes Leonel Fernández y Danilo Medina.

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