UN EDITORIAL PARA LA HISTORIA de Rafael Molina Morillo…

14 días antes a que aconteciera la invasión norteamericana del 28 de abril del 1965, el doctor Rafael Molina Morillo, a la sazón director del periódico El Nacional y la Revista Ahora, cual, si fuera adivino, escribió el siguiente editorial. Veamos:

Nos gusta la democracia…

Nos gusta la democracia. Sinceramente nos creemos demócratas. Nos gusta el sistema de vida norteamericano. Nos gusta el imperio de la institucionalidad en los Estados Unidos. Nos gusta el funcionamiento de los poderes públicos en la gran nación del Norte.

Nos gusta el sagrado respeto a la libertad Individual que Impera en aquel país. Queremos un sistema parecido en nuestro país. Luchamos por que se pueda establecer tal sistema. Los Estados Unidos, vistos por dentro, son un bello ejemplo de institucionalidad y democracia digno de imitarse. Pero odiamos los sistemas empleados por los hombres que ahora gobiernan los Estados Unidos, con sus vecinos latinoamericanos, Nos repugna advertir que los gobernantes de los Estados Unidos nos tienen en un concepto muy bajo, y no tienen en cuenta nuestra dignidad.

Nos duele y nos rebela ver como ellos usan sus fuerzas militares para pisotear nuestra soberanía, solamente porque ellos son creen con derechos en todos nuestros países latinoamericanos. El ejemplo dominicano es típico. Es el mayor monumento que se pueda erigir a la estupidez norteamericana.

Con el ejemplo dominicano se puede demostrar, sin posibilidad de argumentación en contrario, cómo los Estados Unidos, con su torpe política, son los mayores impulsores del comunismo en la República Dominicana… y así en otros países. Veamos: Con el estandarte de la lucha contra el comunismo, invaden el territorio dominicano y ultrajan a sus ciudadanos. Provocan una incontenible ola de nacionalismo que abona el terreno para que los comunistas desarrollen una activa y efectiva campaña de proselitismo. La masa del pueblo, herida en su dignidad, ve en la demagogia comunista a un supuesto aliado, se une ingenuamente a los rojos. Y do eso modo, han sido los propios yanquis quienes han empujado a un pueblo a los brazos de Moscú o de Pekín. ¡Qué inteligentes son los americanos! Nosotros no queremos caer en brazos del comunismo.

Somos anticomunistas. Léase bien: somos ANTI-COMUNISTAS, y como prueba esté la colección de ¡AHORA! que está llena do artículos denunciando los males y defectos del sistema comunista, negador de todas las libertados individuales. No nos gustan las dictaduras de la Izquierda ni las de la derecha. Pero, desgraciadamente, los comunistas han encontrado en nuestro país un poderoso aliado para adueñarse del mismo y del continente: la estupidez gringa. iLARGO DE AQUI, YANQUIS!  FUENTE: Revista Ahora del 12 de abril del 1965.

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