NUESTRA HISTORIA RECIENTE: La vida de Caamaño en Cuba…

NOTA: Este artículo fue extraído de la Revista Ahora en una entrevista hecha por Emma Tavarez Justo al señor Narciso Isa Conde, en fecha 4 de junio del 1973.
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Durante cierto tiempo se dudó de que el cadáver presentado por las Fuerzas Armadas Dominicana, a algunos periodistas fuera el del coronel Caamaño. Usted, que fue uno de los pocos dominicanos que lo vio en el extranjero, ¿cómo lucía físicamente el líder militar de la Revolución de Abril?

RESPUESTA DE ISA CONDE: Yo vi al coronel Caamaño en dos ocasiones diferentes durante la fase de su desaparición en el año 1968 y en el año 1971.

Ya en el primer viaje lo noté mucho más delgado pero fuerte y muscoloso. Evidentemente había quemado mucha grasa. Me dijo que además de un intenso entrenamiento guerrillero, hacía ejercicios de pesas. Lucía una copiosa barba negra y usaba ropa militar verde oliva.

En el 1971 no tenía barba. Lo encontré un poco más rebajado aún. Su rostro mucho más delgado que como aparece en las fotos de la revolución, la calvicie más pronunciada y ya casi sin el mechón de cabello que tenía en la parte delantera del cráneo.

Para mí no hay dudas. La foto después de muerto corresponde a un Francis Caamaño mucho más delgado del que conocía el pueblo, sumados los efectos del agotamiento físico y posiblemente de la rigidez cadavérica.

PREGUNTA: ¿Cuáles influencias considera usted llevaron al coronel Caamaño a adoptar la concepción foquista de la lucha armada?

RESPUESTA DE ISA CONDE: El prestigio general de la Revolución cubana, las ideas de representantes del gobierno revolucionario de Cuba que establecieron relaciones con él durante su estadía en Europa, los criterios del grupo foquista del MR 14 de junio que tenía fuertes vínculos con él, la atracción que sobre su personalidad ejercían las figuras revolucionarias de Fidel y El Che, fueron factores que unidos a su débil formación y su natural tendencia militarista, lo inclinaron hacia esa concepción.

PREGUNTA: Usted dice que vio a Caamaño en el año 1968 y en el año 1971, ¿evolucionó su pensamiento político en ese intervalo, notó usted algún cambio en él?

RESPUESTA: En ese intervalo no se habían producido cambios sustanciales en su pensamiento. Solo reconocía los peligros de su prolongado silencio, hablaba de la acción guerrillera rural a más largo plazo y ponía énfasis en la formación de guerrillas urbanas tipo Tupamaro antes de instalar el foco.

PREGUNTA: ¿Cómo se conducía el coronel Caamaño durante las conversaciones políticas sostenidas con usted?

RESPUESTA DE ISA: En el año 1968 el recibimiento y los primeros encuentros fueron muy fraternales, pero en la medida se evidenciaron las divergencias. Las conversaciones se formaron más tensas. El interés de Caamaño y de los compañeros cubanos en una actitud de subordinación del PCD y la resistencia de nuestra parte, los llevó a veces a actuar con cierta prepotencia que fue neutralizada con claras demandas de respeto a nuestra condición de partido revolucionario.

Por momento se nos mostraba muy amable y actuaba con naturalidad y sencillez; en otras ocasiones. Generalmente durante los recesos charlábamos mucho y él relajaba con demostraciones de buen humor.

En una oportunidad llegó a reconocer la validez de algunos criterios diferentes a los suyos sobre la necesidad de evitar una inclinación unilateral hacia el método guerrillero, pero en reuniones posteriores volvió a su posición anterior especialmente foquista.

Las fricciones de carácter secundario fueron superadas y acordamos dejar sentadas por escrito las posiciones de ambas partes.

Los planteamientos políticos comunes eran muy generales y no permitían un compromiso concreto. Quedaban establecidas las diferencias y los lineamientos políticos generales que compartíamos. Pese a la imposibilidad de acuerdos prácticos fundamentales, ambos consideramos importante mantener las relaciones políticas

En 1971 el encuentro fue muy cordial, pero las evaluaciones que hacíamos del momento políticos eran muy diferentes. Caamaño no reconocía la existencia de un profundo reflujo de la lucha popular, no comprendía que el momento no era propicio para acciones militares, creía en la posibilidad de estimular el proceso y de promover la lucha popular al través de guerrillas urbanas y rurales, no aceptaba como necesario concentrar el esfuerzo en la lucha política y trazar una línea ajustada a las nuevas circunstancias.

PREPGUNTA: ¿Por qué fueron los dirigentes de su partido los únicos que se entrevistaron con el coronel Caamaño después de su desaparición?

RESPUESTA DE ISA CONDE: Porque desde los primeros días de la Revolución de Abril nuestras relaciones políticas fueron muy buenas y porque a raíz de su estadía en Cuba éramos el único partido de la República Dominicana que tenía relaciones estables y buenas con la Revolución cubana, lo que facilitó la continuidad de esos vínculos.

A partir de un encuentro accidental en la calle Félix María Ruiz, en el momento de la batalla del puente Duarte, el coronel Caamaño y nosotros establecimos relaciones políticas que muy pronto se fortalecieron.

El PCD lo ayudó en todo lo que pudo durante su gestión al frente del Gobierno Constitucionalista; no empleó contra él y demás compañeros constitucionalistas estigmas denigrante, ni los calificó de claudicantes cuando se vieron precisados a negociar con la OEA. Durante todo el período de la guerra nuestros aportes políticos contribuyeron a darle las mejores soluciones a los agudos problemas que se presentaron.

El PCD afirmó esas relaciones durante la estadía de Caamaño en Europa y enarboló su nombre como parte de una consigna de lucha y de esfuerzos unitarios, cuando otros sectores lo calificaban de burgués liberal.

Caamaño valoraba positivamente esas actitudes, reconocía, además, la discreción y las garantías contra la penetración enemiga que ofrecían nuestros métodos de trabajo.

Con la Revolución Cubana pasó algo similar. El PCD fortaleció sus relaciones y mantuvo una actitud de firme solidaridad con Cuba, mientras la mayoría de nuestros izquierdistas, exceptuando el pequeño grupo de Amaury Germán, la vituperaban como revisionistas e incluso negaban el carácter socialista de su revolución.

Supimos plantear las opiniones divergentes en conversaciones bilaterales, evitando choques públicos dañinos y esforzándonos por una relación basada en el respeto mutuo y la preservación de nuestra independencia.

El PRD no tenía relaciones con la Revolución Cubana y otras organizaciones que en el pasado tuvieron vínculos con ella se auto-aislaron con sus posiciones sectarias. Solo el PCD reunía todas las condiciones señaladas.

PREGUNTA: Tanto Hamlet Herman como Claudio Caamaño han reconocido la presencia del coronel Caamaño en Cuba, ¿cómo pudo apreciar el tipo de relaciones del coronel Caamaño con el gobierno de Cuba?

RESPUESTA DE ISA CONDE: Pude apreciar que al coronel Caamaño se le trataba con gran respeto y alta consideración en Cuba. Todos los compañeros cubanos que lo trataban lo llamaban comandante. Tenía a su disposición todo lo necesario para su estadía y para sus actividades, y sus anfitriones no desaprovechaban oportunidad para elogiarlo y afirmar la solidaridad para con él.

Para los cubanos, Caamaño era el centro alrededor del cual debía hacerse la unidad de todo el movimiento revolucionario dominicano.

En buena medida, él apoyaba sus puntos de vista en las tesis y en el respaldo de la Revolución Cubana. La identificación política entre Caamaño y los dirigentes cubanos era notoria, nunca pude notar diferencias entre ellos.

El líder constitucionalista estaba muy influido por la concepción foquista de la lucha armada y por las ideas y planteamientos que sustentaban los compañeros cubanos.

 

 

 

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