Los diez mejores jefes del mundo…

Hay jefes con quienes cualquier empleado querría trabajar. Y en el mundo se destacan ocho que no parecen ser de este planeta. Pasemos a conocer la galería.

Dan Price, el CEO de la empresa estadounidense Gravity Payments. Dan Price, el CEO de la empresa estadounidense Gravity Payments que rechazó un sueldo de un millón de dólares, para que el sueldo de cada uno de sus 120 empleados pudiera ser de 70,000 dólares anuales. Los empleados en señal de reconocimiento le regalaron el auto de sus sueños. Un Tesla que vale por coincidencia, 70.000 verdes.

Nevzat Aydin. Ex dueño de la empresa turca Yemek Sepeti.  Qué decir de Nevzat Aydin. Era dueño de la empresa turca Yemek Sepeti, líder en la distribución online de platos cocinados. Su empresa fue adquirida por Delivery Hero.  El empresario decidió repartir 23 millones de dólares entre sus empleados. Los trabajadores no daban crédito a la noticia de que iban a recibir más de 220.000 dólares cada uno.  Aydin fundó la empresa en el 2000 y tuvo que realizar una inversión de 80.000 dólares, pero el negocio no paró de crecer. Él no tenía obligación de repartir el dinero de la venta, pero explicó: “Si hemos tenido éxito, fue porque lo logramos entre todos. Algunos lloraron, otros gritaron, otros escribieron notas de agradecimiento. Hubo muchas emociones porque esta decisión afecta a la vida de las personas. Ojalá pudiera haberles dado más”.

El magnate chino Li Jinyuan con sus 6.400 empleados de vacaciones en España.  Otro ejemplo es el del magnate chino Li Jinyuan. El hombre gastó 22 millones de dólares en regalar unas vacaciones en España a los 6.400 mejores empleados del Grupo Tiens, de su propiedad y una de las mayores empresas de China. Su grupo está presente en 190 países y se dedica a sectores como la nutrición, el cuidado de la salud, el sector inmobiliario, turismo y educación.

El cuarto de la lista es Akio Yamada, un empresario de 85 años que implantó en su empresa, la manufacturera Mirai Industry, una cultura laboral muy peculiar, que hizo que se considere a esta empresa japonesa como un paraíso. Los empleados pueden disfrutar de 20 semanas de vacaciones al año. Y la licencia de maternidad que otorga es de tres años. Sin contar los excelentes sueldos que paga.

Christian Mischle permite a sus empleados trabajar desde cualquier lugar.

Distinto es el caso de Christian Mischler. Este jefe permite a sus empleados trabajar desde cualquier lugar que ellos elijan, siempre y cuando entreguen resultados. Originario de Suiza, el creador de la aplicación de reservas para viajes, HotelQuickly, anima a su equipo a salir de la oficina y destinar el tiempo que ellos consideren necesario para trabajar.

Otro turco, Hamdi Ulukaya, fundador de la empresa de productos lácteos Chobani, dio el 10% del capital de su imperio a sus 2.000 empleados. “A partir de hoy voy a tener 2.000 nuevos socios en Chobani. Es uno de los mejores momentos de mi vida”, escribió el empresario en su cuenta de Twitter. “Hemos trabajado juntos, ahora somos socios”.

El número de acciones distribuidas a cada uno de los 2.000 empleados dependía de la antigüedad en la empresa. De media, a cada uno de los trabajadores le tocaron unos 110.000 dólares, a los de más antigüedad, seis veces esa cifra, unos 650.000 verdes.

Ulukaya seguirá siendo el accionista mayoritario, incluso si se diluyera su participación. El 10% transferido a los empleados es parte del 80% de la empresa en manos de Ulukaya, el 20% restante pertenece al fondo TPG California que invirtió 750 millones de dólares en Chobani en 2014.

Ulukaya fundó Chobani en New Berlin, en el estado de Nueva York, y empezó a comercializar los primeros yogures en octubre de 2007. Valorada en 3.500 millones de dólares, Chobani es la compañía que más yogur griego vende en todo Estados Unidos, con una cuota de mercado del 44%. Una historia de éxito al más puro estilo norteamericano.

Su fundador pasó en pocos años de ser inmigrante kurdo a multimillonario. Hijo de granjeros, se empeñó en lograr el mejor producto posible, como el que él disfrutaba cuando era niño. “Este ha sido mi sueño y ellos, mis empleados, se han portado tan bien conmigo que quiero devolverles el favor”, aseguró.

Los empleados de Chobani tienen salarios por encima del mínimo legal, una buena cobertura de salud y otros beneficios.

¿Y qué decir de Bart Lorang? Hace cuatro años, el dueño de la empresa estadounidense FullContact, dedicada al desarrollo de software, consideró que pagarles un sueldo extra en el verano a sus trabajadores para que gastaran en sus vacaciones, no era suficiente.

Por ese motivo, decidió, desde 2012, entregarles un bonus de 7.500 dólares para que sus empleados pudieran “costear sin problemas un viaje al destino que ellos eligieran”.

Pero, hay un, pero. Para gozar de ese bonus deben cumplir tres requisitos: en primer lugar, el empleado no debe preocuparse en absoluto de emails, mensajes o llamadas de la empresa durante esos días de descanso. Tampoco podrá realizar ningún tipo de tarea que tenga algo que ver con el trabajo. Por último, y como condición sine qua non para percibir la paga, es obligatorio hacer las valijas, abandonar la ciudad e ir de viaje.

Lorang cuenta: “Como nosotros, las grandes tecnológicas como Google o Facebook tienen en mente una misma idea: la felicidad del trabajador es lo primero. Tras estas vacaciones, que en ocasiones los empleados no podrían permitirse sin el bonus, se reincorporan a sus puestos con más ganas de trabajar que cuando se fueron”, añadió.

Según él. además se logra que cada uno de ellos se sienta indispensable en la estructura de la empresa.

Leonardo del Vecchio, fundador de la firma de anteojos Luxottica. En Italia, Leonardo del Vecchio, unos de los hombres más ricos de ese país y fundador de la firma de anteojos Luxottica (que maneja marcas como Ray-Ban y Oakley) celebró su cumpleaños 80 entregando 140.000 acciones de la empresa acerca a 8.000 empleados. En total, unos 10 millones de dólares en acciones del tesoro en la bolsa italiana. Según la portavoz de la empresa, Jane Lehman, el número de acciones que se dio a cada empleado estaba basado en la antigüedad de cada uno de ellos.

Ken Grenda (de traje y corbata) entregó 12 millones de dólares a sus trabajadores. Otro generoso es Ken Grenda, que cuando vendió la compañía de autobuses propiedad de su familia en 2012, entregó 12 millones de dólares entre unos 1.500 trabajadores. La compañía depositó los bonos directamente en las cuentas bancarias de sus empleados, como sorpresa, el último día que Grenda controló el negocio. El regalo promedio fue de unos 10.000 dólares por empleado, pero muchos de ellos recibieron hasta 23.000.

Savji Dholakia, propietario de la empresa de exportación de diamantes Hrishikesh Exporters. Cerremos la recorrida en la India. El antiguo festival de Diwali, asociado con la diosa hindú de la prosperidad, Lakshim, es la temporada de ofrecimiento más importante de ese país y coincide con el año nuevo hindú. En 2014 Savji Dholakia, propietario de la empresa de exportación de diamantes Hrishikesh Exporters regaló a sus empleados autos, joyas e incluso departamentos por valor de 8 millones de dólares. Lo hizo como recompensa por lograr objetivos. FUENTE: Taringa.com

 

Comments

Share