EL PLD, el partido más pequeño y más poderoso del mundo…

R. Emilio Encarnación –DIRECTOR-.

En la virtud de que solo dos hombres, el licenciado Danilo Medina actual presidente de la República y el también ex presidente, doctor Leonel Fernández son los únicos dos hombres que tienen voces para decidir en el Partido de la Liberación Dominicana, esto convierte a esta organización en el Partido más pequeño y a la vez más poderoso del mundo, dados los resortes de poder que tiene en sus manos.

Quienes hemos tenido la suerte y oportunidad de leer, por ejemplo, el libro Del Espíritu de las Leyes de Charles Secondat de Montesquieu, donde éste recrea en el modelo político inglés, tomado, a su vez, de los germanos– el sistema de separación de poderes y monarquía constitucional, que considera el mejor en su especie como garantía contra el despotismo.

Según el autor francés, los poderes ejecutivolegislativo y judicial no deben concentrarse en las mismas manos.  Se trata de una teoría de contrapesos, donde cada poder contrarresta y equilibra a los otros.

Pero bien. No siendo esto una cátedra de Derecho Constitucional, que no es nuestro interés, cuando decimos que el Partido de la Liberación Dominicana es el partido más pequeño y más poderoso del mundo, nos referimos a que, siendo una organización que para ganar elecciones tiene en su haber más de 2 millones de votos, más un Comité Político compuesto por 35 personas, un Comité Central compuesto por 623 miembros, más el control de los cámara legislativas del país, ¿cómo es posible que ese conglomerado de gente esté supedita a los lineamientos y caprichos de Leonel Fernández y el presidente Danilo Medina?

¿Es que solo piensan como amanuenses o simples escribanos de los conceptos de los únicos dos miembros de ese partido, Leonel Fernández y Danilo Medina? O, ¿es que como dicen algunos, ese grupo de hombres y mujeres lo único que le importa es el poder, aunque tengan que estar siempre como arrodillados súbditos-as? O, ¿es que se hacen los suecos o realmente no piensan?

Es posible que quienes estemos equivocados seamos los que así pensamos, si tomamos en cuenta que a ellos nada le importa aun sabiendo que lo están haciendo muy mal y es ahí cuando se cae en lo que describió Montesquieu cuando se refería a las tres formas de gobiernos existentes en los países, en este caso, en el despotismo.

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