¿Era Porfirio Rubirosa un gigoló? HISTORIA RECIENTE….

Sus múltiples facetas, entre ellas diplomático, jugador de polo, corredor de autos, piloto de aviones, espía y, por qué no, apetecibles por muchas mujeres, según su propio biógrafo, lo convirtieron en uno de los hombres que no pasó desapercibido el pasado siglo XX. Así fue Porfirio Rubirosa, quien sus dotes para conseguir mujeres poderosas y adineradas le provocaron el mote de “gigoló” (un hombre que se prostituye con mujeres por dinero).

Siempre se supo codear de sectores poderosos, iniciando sus relaciones en las altas esferas del poder cuando su padre era embajador en París, Francia, a donde fue a vivir desde muy jovencito.

“Supo codearse con personas del poder y del jet set en las décadas de 1940 y 1950, e involucrarse sentimentalmente con decenas de mujeres, concretando cinco matrimonios, dos de ellos con millonarias de la época”, reseña BBC Mundo en un amplio reportaje sobre el playboy dominicano, a propósito de presentarse la película “Porfirio Rubirosa” en el  Hay Festival Cartagena, teniendo como actor principal al colombiano Manolo Cardona.

Porfirio Rubirosa era hijo de un militar dominicano promovido a diplomático, por lo que parte de su infancia y adolescencia la vivió en París, donde su padre había sido enviado.

A su vuelta de Francia, siendo aún muy joven, Rubirosa ingresó al ejército y rápidamente fue escalando posiciones, no solo llamando la atención de Rafael Leónidas Trujillo, que mantuvo un gobierno de facto en República Dominicana por 30 años, sino de su hija, Flor de Oro, con quien se casó.

Trujillo observó en él un hombre ambicioso, capaz de presentarse ante cualquier personalidad “y crear una muy buena impresión”. “Para Trujillo, Rubirosa era la cara elegante de una dictadura brutal”, añade.

Era de clase media, pero consumía los vinos más caros, se hospedaba en los mejores hoteles y vestía costosos trajes, logrando de esa manera rodearse siempre de gente poderosa y rica. Se daba la gran vida, muchas veces con el dinero que heredaba tras el divorcio de mujeres adineradas con las que contraía matrimonio, como el caso de Bárbara Hutton, perteneciente a una familia aristócrata y multimillonaria de Nueva York, de quien heredó 11 millones de dólares, aunque el matrimonio solo duró pocos meses.

Eso lo llevó a convertirse en “el hombre más interesante del mundo”, señala Shawn Levy, crítico de cine y autor de la biografía de Rubirosa “El último playboy”, y que es citado por BBC Mundo en su reporte.

Sus encantos para tratar con las personalidades más importantes de la política y la riqueza del mundo lo llevaron a convertirse en una leyenda, porque traspasaban las reuniones protocolares.

Rubirosa también tenía una reputación de ser un gran amante, no solo por sus formas de seducción sino por sus atributos sexuales. Por eso a muchas mujeres conquistaban su atención.

Nació en 1909 y vivió por 56 años en varios países. Sin embargo, en 1946 fue víctima de un atentado, pero supuestamente no fue por sus conexiones, sino por las de su esposa en ese entonces, la actriz Danielle Darrieux, que era una aparente simpatizante del nazismo. Producto del ataque recibió varios disparos tratando de proteger a su pareja.

Un trágico final

Porfirio Rubirosa murió en 1965 a los 56 años cuando la Ferrari que conducía, en estado de ebriedad, chocó contra un árbol en las calles de París.

Comments

Share