GONZALO EN LA PALESTRA PÚBLICA por pobre oratoria…

El silencio del candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Gonzalo Castillo, y el tipo de presidente y líder que necesita el país ha dominado el debate en desde el pasado martes.

Gonzalo Castillo, en la entrevista concedida en exclusiva al influencer urbano Santiago Matías hace una apología de su tipo de liderazgo, el cual define como uno que no es de hablar mucho, sino de resolver, estar cercano y actuar.

Esto provocó una ola de comentarios, memes y vídeos a favor y en contra en las redes sociales, escenario de combate predilecto entre los equipos de campaña del oficialismo y la oposición, donde envían sus ejércitos de bots a fabricar tendencias.

El liderazgo que ha predominado en el país es el distante, pero con oratoria de alta preparación que motiva las pasiones de sus seguidores.

Los expresidentes Joaquín Balaguer, Juan Bosch, Salvador Jorge Blanco y Leonel Fernández, con sus estilos particulares, son ejemplos de una locuaz oratoria.

Castillo compite con un maestro de la oratoria, que es Leonel Fernández, y un economista que domina muy bien el lenguaje técnico de su área como Luis Abinader.

Otros mandatarios, como Danilo Medina, saben hablar y dominan el lenguaje político pero prefiere hablar poco. Mientras que el expresidente Hipólito Mejía habla mucho pero con un estilo coloquial y campechano.

Antonio Guzmán no tenía en la oratoria una de sus virtudes y también era de habla coloquial.

José Francisco Peña Gómez es catalogado como el más conmovedor líder de oratoria de masas del país.

El politólogo Rafael Toribio analiza que existe una orfandad de liderazgo, y un componente importante tiene que ver con la visión de Estado, pero son pocos los líderes con visión propositiva.

Los expresidentes Joaquín Balaguer, Juan Bosch, Salvador Jorge Blanco y Leonel Fernández, con sus estilos particulares, son ejemplos de una locuaz oratoria.

Castillo compite con un maestro de la oratoria, que es Leonel Fernández, y un economista que domina muy bien el lenguaje técnico de su área como Luis Abinader.

Otros mandatarios, como Danilo Medina, saben hablar y dominan el lenguaje político pero prefiere hablar poco. Mientras que el expresidente Hipólito Mejía habla mucho pero con un estilo coloquial y campechano.

Antonio Guzmán no tenía en la oratoria una de sus virtudes y también era de habla coloquial.

José Francisco Peña Gómez es catalogado como el más conmovedor líder de oratoria de masas del país.

El politólogo Rafael Toribio analiza que existe una orfandad de liderazgo, y un componente importante tiene que ver con la visión de Estado, pero son pocos los líderes con visión propositiva.

Toribio comenta que echa de menos esa actitud, tanto en los líderes políticos como en los sociales, el empresariado y el sector económico.

“No hay voces que tengan esa comunicación, esa visión propositiva y orientadora y yo creo que eso es una deficiencia de las que estamos comprobando”, enfatiza.

Explica que de un tiempo hacia acá ha ido mermando la oratoria en la política, pero afirmó que es un instrumento fundamental en la comunicación política.

“En estos momentos todo está condicionado al tema electoral y el ejercicio está más orientado a lo que es política y electoralmente rentable que dar cumplimiento a estos componentes del liderazgo”, dijo.

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