La conmovedora historia de Leo, el perro salchicha que murió salvando a una niña y le erigieron una estatua

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El perro es el mejor amigo del hombre. Generalmente, cuando asentimos ante la conocida frase, lo hacemos pensando en nuestro propio perro. Pero muchos perros se convierten en amigos de personas que no conocen cuando las sacan de un aprieto e incluso cuando les salvan la vida. Conozcamos la conmovedora historia de Leo, el perrito salchicha que murió salvando a una niña y le erigieron una estatua.

Leo era serbio

Serbia no es un país tan preocupado por los perros como lo son muchas otras naciones europeas. En su capital, Belgrado, y en muchas de sus ciudades importantes, hay una buena cantidad de perros callejeros que sufren las consecuencias de vivir en la calle, sin un amigo con quien jugar y a quien proteger.

La falta de cuidados no ocurre solo con los perros. En Serbia y en otros países situados en la península balcánica se registran aún lamentables deficiencias en el cuidado de los animales. Quizá se deba a que las preocupaciones ecológicas y por la atención y protección de los animales, que se intensificaron a partir de la segunda mitad del siglo XX en Europa Occidental y América, llegaron un poco tarde a esta región europea, devastada, primero por una larga dictadura y después por unas brutales guerras que dieron a conocer al mundo la siniestra práctica de la «limpieza étnica».

El valiente Leo

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Pero en todas partes hay gente preocupada por los animales; niños, jóvenes, adultos y ancianos que aman a sus mascotas. Biljana Ilic es una joven de 23 años, de la localidad de Pancevo, que adoptó a un perro salchicha como mascota. Pancevo es una pequeña ciudad del centro-norte de Serbia, de poco más de 120 000 habitantes.

Biljana puso a su mascota el nombre de Leo. Recordemos que los perros salchichas son curiosamente inconfundibles porque tienen las piernas muy cortas en relación con el resto de su cuerpo. Son relativamente pequeños, ya que rara vez alcanzan los 10 kilos, pero muy valientes.

No se asustan ante un jabalí, por lo que algunos cazadores europeos los utilizan cuando salen en busca del delicioso y agresivo cerdo de monte. El salchicha de Biljana era de ciudad y le encantaba viajar en la parte trasera del vehículo.

El rival de Leo

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Nikolina Vucetic es una niña de Pancevo que en 2014 tenía 11 años. Un día fue a visitar a una amiga y cuando regresaba a su hogar fue atacada por un agresivo perro, guardián de una residencia de la calle por la que iba. Era un bullmastiff, una raza de perros que procede del cruce de un mastín inglés y un bulldog.

Es un perro intimidante que puede alcanzar los 60 Kg de peso. Los mastines son uno de los perros más celosos en el cuidado de sus espacios y muy difíciles de controlar cuando se desmandan. Quizá fueron los genes de mastín lo que llevó al bullmastiff a saltar y atacar a Nikolina.

La trágica pelea de Leo

El atacante mordió a Nikolina en un brazo y cuando la niña gritó, apareció Leo, pequeño y temerario. El bullmastiff olvidó a la niña y enfrentó al intruso, que lo retaba insolentemente con sus ladridos.

Nikolina nada pudo hacer y Leo fue lesionado severamente por su agresor. Dio batalla, pero su contrincante era 6 veces más grande y fuerte. Leo murió dos días después en la clínica veterinaria, a pesar de todos los cuidados de que fue objeto. Su muerte fue llorada por Biljana, por Nikolina y después por muchas otras personas, porque la historia conmovió a Pancevo y a otros lugares de Serbia.

Una estatua llena de flores y golosinas

Rápidamente, se organizó por las redes sociales una iniciativa para erigir una estatua a Leo. De todos lados llegaron apoyos y aportes. El ayuntamiento de Pancevo ofreció un área del parque municipal de la ciudad para levantar el monumento.

Un año después del doloroso episodio, la estatua en bronce de Leo, en tamaño natural, fue descubierta. El lugar se ha convertido en uno de los principales atractivos para los niños en la ciudad.

Todos quieren tomarse una foto con Leo y acariciar su cuerpo, sin importar que solo sientan el frío del metal y no el calor de su cuerpo. El pie de la estatua está lleno de flores y dulces.

¡Ah, se nos olvidaba algo muy importante, Biljana ya tiene otro perro salchicha de mascota, un regalo de la ciudad!
 
¿Qué te ha parecido la historia de Leo, el perrito salchicha que murió salvando a una niña y le erigieron una estatua? FUENTEOJOCURUIOSO

 

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