A DUARTE NI MUERTO lo dejan tranquilo…

A Duarte ni muerto lo dejan tranquilo. El asueto por el día del natalicio de Juan Pablo Duarte es hoy, lunes 29, pero el patricio nació el 26 de enero, hace 211 años. No debería ser movido ese feriado casi sacrosanto para los dominicanos, lo que para el Instituto Duartiano constituye, en cierto modo, quitar trascendencia a la fecha y confundir la población común, sobre todo a las nuevas generaciones.

“Al desplazarse la celebración patria para una fecha distinta a la natalicia del fundador de la República, se crea una situación de confusión general y muchas veces la gente no termina sabiendo qué se conmemora en una fecha que es distinta al 26 de enero”, opina Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano, quien critica la dejadez de los legisladores habida cuenta de que hace tiempo se encuentra en su poder un proyecto de ley para establecer que ese feriado sea inamovible.

Esa opinión es compartida por muchos otros sectores que advierten del efecto práctico de un conjunto de acciones, incluida la de mover fechas como el día de Duarte, el de la Constitución, el de la Restauración, el Primero de Mayo y hasta los mismísimos Reyes Magos, con lo que poco a poco se ha ido perdiendo la esencia de la dominicanidad, que incluye costumbres y tradiciones, y se le quita perdurabilidad en el tiempo a nuestra memoria histórica.

En el meollo del tema está si ciertamente el legislador abarcó más de la cuenta con la Ley No. 139-97, inspirada únicamente en que no fueran afectadas las industrias de ciclo continuo.

Ciertamente, en desdén de cualquier otra consideración y con un exagerado fervor patriótico, en todos los considerandos de esa ley se pone el acento en no desorganizar el ritmo laboral, tanto así que recomienda que la mejor forma de honrar a nuestros próceres y sus gestas patrióticas es mediante el trabajo y con incrementar las riquezas nacionales.

Talvez haya llegado el momento de retomar la discusión del proyecto de ley al que hace referencia el Instituto Duartiano, en el que propone restaurar la inamovilidad de la celebración de esa fecha patria el día 26 de enero.

En cierta medida, y nos vamos más a fondo en el tema, poco a poco hemos ido desmeritando nuestra idiosincrasia al asumir patrones extranjeros, con historiales que nos son ajenos.

 

 

Comments

Comenta aquí

Powered by Facebook Comments